viernes, 29 de marzo de 2013

¡SIRI PARA ANDALUCES, YA!



Ayer estrené mi nuevo iPhone 5 y estuve probando Siri. Siri, por si algún despistado no lo sabe a estas alturas, es un asistente que te proporciona información y te permite manejar el teléfono con la voz. Le preguntas, por ejemplo, “Siri, ¿tengo algún email nuevo?” y la aplicación te revisa el correo. Está muy bien. 

Además, soporta “conversaciones inteligentes”, de forma que deduce la información que necesitas sin que tengas que pedirlo de una forma determinada. Por ejemplo, no hace falta que preguntes “¿Qué tiempo hará mañana?”, sino que basta con un “¿Mañana necesitaré un paraguas?” para que te facilite información meteorológica.

Siri tiene voz de chica (Nota friki: en un capítulo de The Big Bang Theory uno de los protagonistas se enamora de la aplicación) y funciona estupendamente.

Total, que estaba yo encantado con el invento, hasta que me dio por pedirle a Siri que revisara mi WhatsApp y esto es lo que me contesta.

 
La jodiste Apple, con el acento de Huelva has topado. Estoy pensando que estaría bien que existiera Siri Edición Andaluza. Algo así:
  
Siri gaditana: Que te diera la bienvenida  con un “¿Qué quiereh, churrita?” en lugar del frío “Dime en qué puedo ayudarte”.

Siri granaína: Igual, pero con mala follá. “¿QUÉ QUIEREH, COHONE?” o la versión de iPhone sevillano sieso “¿Qué quiere, con la cara que tieneh?”.

Siri Andalucía litoral: Que entienda un “Siri, quiero í ancá mi madre” o que a “Siri, ¿me llevo las katiuskas a la montería?” te salte con “Sí, y no te orvide der forro polá, que sino vá a pasá más frío que un perrito chico”.

Siri cani: También te permite hacer llamadas, pero con esta versión puedes hacer llamadas perdidas para ahorrar. “Ziri, harle una cobra ar Fito pa que vaya a comprá er hielo par botellón en er polígano”.

Siri de Huelva: Que cuando un choquero le pregunte “Siri, ¿dónde puedo encontrá pienzo par mistolobo?” te diga cuáles son las tiendas de animales más cercanas. O que a un “Siri, ¿cuándo sale er Dama?” conteste con “La camioneta pa tu pueblo, en 5 minutos”. También tendría su punto que te dijera la cartelera respondiendo a un “Ziri, ¿qué dan en er Fantazio?”.

    Siri no funciona temporalmente: A veces el asistente no funciona, normalmente porque hay poca cobertura. Entonces te dice que lo intentes un poco más tarde. En la edición Andalucía diría “ Quillo, déhame viví. … ¡No dá caló er nota!” 

    Siri capillita: Que disponga de información sobre la Semana Santa y la previsión meteorológica:

   - Siri, ¿va a salí er Cautivo?  
   - La cosa está apretá. Como no zarga en piragua, miarma…

Siri cervecera: Que le digas “Siri, un tercio fresquito, por tu madre” y que te conteste con un “En esta misma calle hay una taberna. Er nota é un singracia, pero tiene unas habas enzapatá de escándalo y botellineh de Cruzcampo fríoh”.

Siri guasona: La versión actual está programada para responder con humor a algunas preguntas, pero lo cierto es que los de Apple mucha chispa no tienen. Molaría que Siri te vacilara todo el rato.Algo parecido a esto:

   - Siri, dame indicaciones para llegar a Pontevedra.
  - ¿Te vá a í a Pontevedra desde Punta Umbría un domingo? Quillo, no te priva de ná.

O también:

   - Siri, mira si tengo alguna cita esta semana.
  - ¿Una cita? ¿Tú te has visto? Si ligas menos que un indio con una boina.
   - Joé, no te pongah así.
  - Quillo, que ereh más feo que un coche por abajo, a vé si va a sé curpa mía que no entierreh la caballa ni pagando.

Otro ejemplo más:
   
     - Siri, ¿cómo llego a mi casa?
   - ¿Cómo llegah? ¿Un vierneh a lah 6 de la mañana? Doblao, llegah doblao.
-   - Por favó…
  - A vé que lo busque en interné… aquí dice que llegah a duras penah.
   - Joé.
  - Vamo a vé, te has puesto de gintoni hasta er tapón, no sabeh ni dónde está tu casa. Tómate la penúrtima, de perdidoh ar río.
  - Enga, dame las indicaciones.
  - Si no vah a sabéh llegá, es tontería.

En fin, que hasta que Siri no me diga que “Las 4 de la tarde no son horah de llamá a una casa. Respeta la siesta, arfavó”, no va a convencerme del todo la aplicación.

viernes, 23 de noviembre de 2012

CUENTOS PARA NIÑOS


¿Papá, me lees un cuento? ¿Cómo negarse a un ruego así? Ayer Carmencita me sonrió con esa mirada con la que siempre consigue todo y me trajo “El conejo Chiqui”, un cuento nuevo que le había comprado hacía unos días y que todavía no le había leído.


La historia arranca con el Conejo Chiqui dándose un paseo por el bosque y haciendo una serie de cosas sin ningún interés (saltar, correr, oler las flores, hablar con su amiga Chispita, que es una siesa sin gracia ninguna y que no aporta nada…). Se nota que el autor es admirador de Alfred Hitchcock y suelta varios McGuffins para tratar de captar la atención del lector. Sin ningún éxito, por cierto, porque en ningún momento te identificas con el conejo. ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Dónde está el conflicto? ¿Cuándo va a despegar la trama? ¿Es que va drogado y por eso es aparentemente feliz a pesar de lo anodino de su vida? El caso es que después de tres páginas estás deseando que aparezca un cazador y acabe con su agonía.    
De repente la historia da un giro acojonante y es que el conejo Chiqui encuentra un sombrero de copa y no sabe qué hacer con él. 

La leche. Chiqui quiere sacar de la chistera a un mago para que cumpla sus deseos. Meta-magia, nada menos. Resulta que el conejo quiere ser especial. He ahí su motivación, quiere trascender, convertirse en un lagomorfo distinto al resto. ¿Cómo lo hará? El escritor del cuento ha conseguido despertar nuestra curiosidad al fin. Sigamos leyendo a ver cómo acaba esto.

Dios santo, una chaqueta, dos anillos y un pastel y Chispita observando la escena desde lejos y agazapada… La que se te viene encima, Chiqui. ¡Huye, maldito conejo, huye mientras puedas! ¡Te quieren casar!  Esto ha dado un giro acojonante de cuento infantil a relato de miedo.


Al carajo. Ahora aparece Chispitas y le hace la 360. No, Chiqui, tú no sabes “de repente” qué hacer con las flores, la chaqueta y la tarta. No ha sido idea tuya. Es una encerrona en toda regla. Te han engañado, Chiqui, te han hecho creer que era iniciativa tuya…. No llevas ni 5 minutos de noviazgo y ya te acusan de hacer “cosas locas”, te dicen que no tienes que cambiar nada, que te olvides de tus inquietudes  y encima te quieren hacer pasar por el altar con argucias. Bueno, a estas alturas me caes bastante mal y que te den.
A uno le asaltan una serie de dudas después de leer este cuento para niños. ¿Qué clase de mente enferma ha ideado esto? ¿Cuál es el mensaje? ¿Cuál es la moraleja? Mañana le leo a Carmencita un cómic de la Marvel. ¡Hombre, ya! 

martes, 6 de noviembre de 2012

QUERIDO DIARIO


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Querido diario:
¡Estoy tan enamorado! ¡Es tan bella!... Se llama Sara y es preciosa…. Tiene unos ojos muy expresivos y una nariz que le confiere gran personalidad con un lunarcito de lo más gracioso. Además, es una persona muy activa y conversadora. Me habló durante horas de su trabajo en una tienda de muebles. Es tan interesante…. Quiere verme otra vez el jueves, estoy temblando de la emoción. Nunca he estado tan enamorado en mi vida. El corazón me palpita con fuerza cuando la veo.
Alfredo

Querido diario:
Salimos a pasear y fuimos al cine a ver una película romántica. Yo quería ver la última de Woody Allen pero Sara me convenció para entrar en “Románticamente tuya III”. Puede ser muy persuasiva cuando quiere. Menudo carácter tiene… la amo tanto. La peli contaba la historia de una joven alocada que se enamora del novio de su rival para el puesto de cheerleader. Aquello era más previsible que una misa de pueblo pero me gustó estar con ella. Ah, el amor… Y ese lunarcito me vuelve loco, aunque creo que tiene pelos.
Alfredo

Querido diario:
Sara ha resultado ser una persona un poquito más activa de lo que me gustaría. No lo digo como una crítica, porque la amo con locura, pero es que a veces hay alguna cosita que no sé yo… pero vamos, que bien, que la adoro. El hecho de que nunca me deje hablar me molesta ligeramente, nada, un poquito. Apenas es levemente irritante. Sara es tan arrolladora… y guapa también. Bueno, la nariz picuda y la verruga no se le notan tanto si no la miras de perfil. Además estoy aprendiendo cosas. No para de hablar de su trabajo, le encanta ilustrarme sobre muebles. Ya sé diferenciar 15 tipos distintos de chaise longes, sifonieres, bargueños, cómodas y hasta pufs. Más maja. Sí, la amo.     
Alfredo

Querido diario:
Sara me ha gastado una broma buenísima. Dice que este fin de semana me va a presentar a sus padres. Es tan graciosa cuando quiere. La amo, diario, la amo. Estoy un poco hasta las narices de tanto mueble, tanta tendencia y tanto catálogo de sofá-camas, pero lo llevo bien. El amor tiene estas cosas. Una persona perfecta no resulta atractiva, o eso dicen. A veces se pone un poco pesadita con tanta charla, pero bien.
Alfredo

Querido diario:
Lo de los padres era verdad. Estoy un poco enfadadito porque fue una encerrona en toda regla. Lo cierto es que no sé bien qué impresión le causé a estos señores porque cada vez que intentaba abrir la boca, Sara me cortaba con un “Alfredo, no empecemos”. Creo que la quiero, pero la quiero raro. Cuando se enfada se le ponen los ojos un poco saltones, pero tiene su encanto. La amo tant… algo, la amo algo. El padre un poco serio, pero me dice Sara que cuando coges confianza es majo.
Alfredo

Querido diario:
El padre de Sara, que es un sieso de tres pares de cojones, dice que ya está bien de vivir de la escritura, que mi primera novela no la ha comprado nadie y que no me preocupe, que me ha buscado un trabajo en su empresa. Trabajaré en algo llamado el departamento de IBM, estoy intrigado. Sara se preocupa mucho por mí, me llama cada 10 minutos para ver donde estoy y con quien. La verdad es que tiene una personalidad un poco posesiva pero elegir es renunciar. La elegido a ella y he renunciado a tener una vida. Ay, Sara, la am… bueno, no me cae demasiado mal. Me palpita la cabeza fuerte cuando la veo.
Alfredo

Querido diario:
No aguanto a la bruja nariz ganchuda de Sara ni a su puñetero padre. El departamento de IBM era una forma de decir que me había reservado el puesto de chico de los recados (“Y veme por esto y veme por aquello...”).
El cabrón de mi suegro no me deja vivir. Me trata como un esclavo el muy… Vamos, cuando firmé el contrato me dijo “vas a envidiar las condiciones laborales de un becario de una fábrica de Nike en Indonesia”. Pensé que lo decía de coña, Pero no. Qué asco me da esa verruga peluda, dios.
Alfredo

Querido diario:
Solo entro a saludar. El padre de Sara me tiene trabajando más horas que un reloj. Espero que todo te vaya bien. A la próxima persona que me diga algo sobre colores de sofás o mesas de comedor le saco los ojos con una lata oxidada.
Alfredo

Querido diario:
Sara me ha hecho borrar de Facebook a todas las mujeres que tenía, hasta a mi tía Engracia, que tiene 78 años y se abrió la cuenta en un taller de informática para mayores. Cuando hablo de alguna chica, aunque sea una compañera de trabajo o una amiga de la infancia, se araña la cara y grita “¡¡Tú no tienes amigas!!”, mientras que esos repugnantes ojos de rana parece que se le van a salir de las órbitas.
La odio tanto, joder…  por cierto, nos casamos en agosto, así que entre los preparativos de la boda y otras cosas voy a estar liadillo. No te voy a escribir en un tiempo. Así son las cosas cuando el amor se cruza en tu camino.
Alfredo